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Los mercados de valores internacionales no han tardado en recuperarse tras el varapalo provocado por el temor a una crisis hipotecaria en Estados Unidos. Una vez que se han disipado o minimizado estos riesgos, los operadores se han lanzado de nuevo a una carrera de compras para intentar aprovechar la retahíla de posibles movimientos de concentración con los que se viene especulando tanto en Europa como en Estados Unidos. A esta mejoría general ha contribuido de manera decisiva la Reserva Federal (Fed) estadounidense tras retirar de su discurso cualquier tipo de referencia a una eventual alza de las tasas de interés en Estados Unidos a corto plazo. Los más veteranos, con todo, siguen mostrándose cautos y señalan que estas últimas subidas pueden no ser más que un espejismo antes de iniciar un nuevo y más duro proceso correctivo. Una hipótesis basadas en la evolución histórica del mercado en momentos similares.
El sector de la vivienda se ha convertido en una de las principales fuentes de preocupación para la Reserva Federal, una vez que los precios empiezan a dejar de ser un quebradero de cabeza. De hecho, el riesgo a un posible aumento de la morosidad que pueda afectar al sector bancario ha sido una base determinante para mantener el pasado miércoles sus tipos de referencia en el 5,25 por ciento.
En cualquier caso, el mercado de divisas ha reaccionado de inmediato dando la espalda al dólar. La moneda común europea se ha llegado a pagar a cerca de 1,34 unidades por cada billete verde, su nivel más alto en dos años. Una preocupante escalada que o el mercado no ha visto o no ha querido ver. De momento, se sigue descartando una brusca desaceleración de la economía norteamericana. Una circunstancia que en un primer momento había frenado la cotización del precio del crudo. Sin embargo, en el tramo final de la semana, la cotización del petróleo se ha disparado de nuevo hasta alcanzar en el mercado de Londres su precio más caro del ejercicio en 63,5 dólares.
En este ambiente, son de nuevo las continuas especulaciones sobre operaciones corporativas las que han aguantado la tendencia alcista del mercado. Esta semana, la banca europea y americana se ha visto agitada con el posible compra de ABN Amro por parte de Barclays, siempre y cuando no se interponga Citigroup en su camino. En España, la palma de tanto rumor se la ha llevado Iberia, pero también ha sacudido a Repsol y se ha mantenido el tono en torno a Endesa y Altadis.
Las bolsas españolas han vivido así su mejor semana desde septiembre de 2006. El índice Ibex 35 ha subido un 4,07 por ciento en el global de las cinco últimas sesiones para colocarse en 14.545,70 puntos.
Los destacados de la semana
Iberia se ha apuntado una espectacular subida del 20,38 por ciento tras reconocer que podría haber cuatro grandes grupos en hacerse con el control de la compañía aérea tras la aprobación del acuerdo de Cielos Abiertos por parte de la UE. Altadis, pendiente de la propuesta de opa de Imperial Tobacco, se ha situado en el segundo lugar de la lista de ganancias con un alza del 9,07 por ciento. Por detrás se ha situado Gamesa con una mejora acumulada del 8,88 por ciento al recibir con agrado el proyecto de retribuciones de la inversión en energías renovables. Sólo cuatro valores del selectivo han terminado la semana en negativo. Inmocaral, que ha perdido un 2,79 por ciento tras incorporarse al Ibex, Red Eléctrica, que ha caído un 1,32 por ciento, Acerinox, que ha cedido un 1,26 por ciento, y Antena 3, que se ha dejado un 0,47 por ciento.
Calendario financiero
Después de la recuperación de esta semana, los mercados de valores internacionales se enfrentan a un final de mes especialmente complicado. Nadie olvida, además de los importantes indicadores que se irán conociendo a lo largo de semana, que el 31 de marzo se cierra el ejercicio fiscal en Japón.
De momento, el lunes los inversores sólo contarán con las cifras de casas nuevas que llegarán desde Estados Unidos, después de las buenas cifras arrojadas por la venta de casas de segunda mano del pasado viernes. El martes, la atención se centrará en el índice de clima empresarial que elabora el instituto económico alemán IFO, así como en la cifras de inflación del país alemán y el índice de confianza consumidora que se publicará en Estados Unidos.
El miércoles, el instituto alemán GFK publicará su índice de confianza, mientras que desde la zona euro llegará la masa monetaria y en Estados Unidos se darán a conocer los pedidos de bienes duraderos. Un día después, el jueves, el INE publicará el IPC adelantado España y en Alemania se publicarán las ventas minoristas y tasa de paro. Además, los operadores no podrán perder de vista el dato de PIB final del cuarto trimestre, del que se espera un crecimiento del 2,2%.
La semana se cerrará el viernes con la tasa de paro y la confianza de consumidores zona euro, así como con las estadísticas de gastos e ingresos personales, PMI Chicago, gastos de construcción y la revisión del índice de confianza de la Universidad de Michigan que se conocerán en Estados Unidos.