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El nerviosismo ha crecido en los patios de operaciones en los últimos días debido a la alta tensión vivida en los mercados de divisas, con rumores de nuevos bancos con problemas en el Reino Unido, así como por la preocupante escalada de precios de las materias primas. El cambio del euro ha marcado un nuevo máximo a cerca de 1,51 dólares, mientras que la cotización del barril de Brent ha superado por primera vez en su historia los 100 dólares, y la onza de oro ha marcado un nuevo récord a cerca de 1.000 dólares. Y es que como apuntan los expertos la situación está que echa chispas pues todos los indicadores de esta semana han puesto en evidencia los graves síntomas de desaceleración de la economía norteamericana. Los inversores, especialmente los estadounidenses, están deshaciendo sus posiciones en dólares, bonos de deuda y acciones extranjeras, huyendo de la crisis crediticia para buscar refugio en las materias primas, específicamente en oro y petróleo.
Según los expertos, la presión alcista a la que se está viendo sometida el crudo se debe más a la entrada de capitales especulativos en derivados energéticos, que al aumento de la demanda del hidrocarburo, que, de hecho, se redujo un 0,23% en enero 2008. La repatriación de capitales que están llevando a cabo los inversores estadounidenses explicaría por qué Wall Street está aguantando mejor las turbulencias, cuando ha sido precisamente Estados Unidos el origen de la crisis financiera. Esa situación se traduce en un peligroso círculo vicioso que puede tener consecuencias impredecibles en la economía mundial.
El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, ha reconocido la peligrosa desaceleración de la economía norteamericana -así lo han ido confirmando todos los datos publicados a lo largo de la semana- y ha insistido en que se mantendrá vigilante para adoptar todas las medidas que considere oportunas para evitar la recesión. Las expectativas a nuevos recortes de tipos han tenido una buena acogida en los mercados en un principio, pero las voces de los operadores más veteranos advirtiendo de que este tipo de medidas no hace más que retrasar la crisis y no evitarla ha terminado por extender la cautela en los mercados.
Todo ello en una semana cargada de resultados con un balance general muy positivo. Prácticamente la mitad de las compañías del selectivo han presentado sus cuentas a lo largo de estos días. Las más destacadas han sido las de Telefónica y Repsol que han presentados unos beneficios récord.
Pese al complicado contexto macroeconómico, las bolsas españolas han logrado salvar la semana con un alza del 1,17 por ciento para quedar en 13.170 puntos. Sin embargo, los ajustes de última hora han llevado al selectivo a perder las ganancias que venía acumulando en el mes y ha despedido febrero con una caída del 0,44 por ciento.
Destacados del mes
Mapfre ha sido el valor más alcista en febrero con un alza del 9,93 por ciento, seguido Gas Natural que, envuelta en nuevas especulaciones sobre movimientos de concentración en el sector, ha ganado un 9,12 por ciento. Cintra, por su parte, ha subido un 8,77 por ciento animada por las intenciones de su matriz, Ferrovial, de elevar su participación al 75 por ciento.
En la parte baja de la tabla se ha situado una decepcionante Iberdrola Renovables al perder un 24,35 por ciento. El grupo energético no logra levantar cabeza desde que presentó sus cuentas. Inmobiliaria Colonial, por su parte, ha perdido un 23,53 por ciento en el acumulado de febrero por la incertidumbre en torno a la posible venta de la compañía. BME, pese a presentar unos sólidos resultados, ha caído un 18,87 por ciento en el mes. El mercado teme que la crisis crediticia afecte a sus volúmenes de contratación y de ingresos a lo largo de este año.
Calendario financiero
La agenda de los mercados internacionales vendrá marcada esta semana por la reunión del Banco Central Europeo que se celebrará el próximo jueves. Pero, además, habrá otras citas importantes que a buen seguro contribuirán a añadir tensión en las bolsas como la reunión de la OPEP el próximo miércoles.
De momento, a lo largo de la sesión del lunes se publicarán los datos de actividad PMI del sector manufacturero y la inflación armonizada de la zona euro, mientras que desde Estados Unidos llegarán los gastos de construcción y el índice ISM del sector manufacturero.
El martes, los inversores centrarán su atención en las cifras de crecimiento y los precios de producción que se publicarán en la zona euro. El miércoles, el interés del mercado se focalizará en la reunión de la OPEP, aunque algunos miembros de la organización ya han insinuado que no se modificarán las cuotas de producción a pesar de los altos precios. También se darán a conocer este día el PMI servicios y las ventas minoristas en la zona euro, así como el dato revisado de productividad, los pedidos a fábrica y el ISM del sector servicios en Estados Unidos. Al cierre de los mercado la Fed publicará el, libro Beige, informe de coyuntura de la economía norteamericana.
En la sesión del jueves todas las miradas estarán puestas en la reunión del Banco Central Europeo, aunque los expertos estiman que la autoridad monetaria no tiene intención de recortar sus tipos de interés debido a las crecientes presiones inflacionistas. Esta intentas semana se completará el viernes con la producción industrial en Alemania y el informe de empleo y los créditos al consumo en Estados Unidos.