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Qué si Estados Unidos está o no en recesión ha sido la cantinela que ha mantenido bajo presión a los mercados de valores internacionales a lo largo de esta semana. Para unos son evidentes los síntomas de contracción económica, otros la apuntan como una seria posibilidad y otros dicen que la sangre no llegará al río. Merrill Lynch asegura que los problemas en Estados Unidos han dejado de ser un pronóstico para convertirse en realidad, mientras que el FMI y la propia Fed se muestran mucho más optimista de cara a la solidez de la principal economía del mundo. En medio, los inversores no saben a qué carta quedarse y sufren las consecuencias de una inestabilidad con movimientos extremos en las cotizaciones que hacen las delicias de los operadores más agresivos pero que aleja a la inversión más prudente. Ni los valores tradicionalmente estables son ya garantía de tranquilidad con un sector financiero tocado en su línea de flotación ante un probable recorte de resultados como consecuencias de la crisis crediticia.
A lo largo de esta última semana se han observado sorprendentes e intensos movimientos intradía en valores de primera fila -Inditex, Grifols o Iberdrola Renovables son un buen ejemplo-, tratados como si fueran vulgares chicharros. Y es que la tensión va “in crescendo” conforme aumenta la preocupación sobre el estado de salud de la primera economía mundial por los más recientes indicadores. El último golpe lo ha dado la balanza comercial la subir mucho más de lo esperado -un 9 por ciento en noviembre, hasta los 63.100 millones de dólares- a pesar de la insistente debilidad de su moneda que hace mucho más competitiva sus exportaciones.
El jueves, por lo demás, el BCE decidió mantener su política monetaria con los tipos de interés al 4 por ciento, pero todos los miembros de la entidad coincidieron en señalar que no ha motivos para posibles recortes. Muy al contrario, la entidad ha insistido en que no consentirá ninguna espiral alcista de los precios, lo que hace temer un pronto encarecimiento del precio oficial del dinero si la inflación de los países de la zona euro continúa disparada. Al menos, la crisis amenaza con una fuerte contención de la demanda de crudo que ha llevado al barril de Brent a pagarse a menos de 92dólares, muy lejos del récord en 98,5 dólares registrado la semana anterior, lo que supone un importante alivio para las economías europeas.
La debilidad del dólar y de las bolsas internacionales ha provocado en cambio un nuevo máximo del oro. La onza ha superado en estos días la mítica cota de los 900 euros. Recordar que el Banco de España llevó a cabo importantes ventas de este metal precioso hasta el verano pasado con el fin de invertir el dinero en activos más seguros.
En casa, entre los resultados de esta semana destacan los que presentará Bankinter el próximo jueves 17, del que se espera un crecimiento del beneficio por encima del 40 por ciento.
En el terreno empresarial ha destacado la presentación de los decepcionantes resultados de Banesto, que abren la temporada, y el pago de un sinfín de dividendos, que ayudarán a los pequeños accionistas a superar la cuesta de enero y engordará las arcas de las grandes corporaciones con fuertes posiciones industriales.
Así las cosas, el índice Ibex 35 ha perdido un 0,99 por ciento en el conjunto de la semana para colocarse en 14.458 puntos. Esta es la quinta semana consecutiva de caídas del selectivo español y, según los expertos, técnicos todo apunta a que podría ir a visitar la referencia de los 14.000 puntos en los próximos días.
Destacados de la semana
Telefónica, pese a los ajustes en la recta final de la semana, ha sido el valor más alcista del selectivo en la semana al actuar como valor refugio. Las acciones de la operadora han acumulado una subida del 4,5 por ciento. Red Eléctrica y Enagás, animadas por un entorno regulatorio más favorable, la han secundado con alzas del 4,24 y del 3,91 por ciento. En el lado negativo encontramos una vez más a Inmobiliaria Colonial, que no levanta cabeza. El grupo inmobiliario ha perdido un 19,62 por ciento en las cinco últimas sesiones y cada vez está más cerca de perder la cota de un euro por acción. Gamesa, por su parte, sigue ajustando posiciones, y ha cedido un 11,20 por ciento. Inditex tampoco se ha librado de la quema y ha perdido un 9,38 por ciento en una semana en la que se ha conocido que Morgan Stanley ha vendido un 1 por ciento de su capital.
Calendario financiero
La próxima semana vendrá marcada por el primer vencimiento de opciones y futuros del año, así como por una importante batería de estadísticas que pueden servir para despejar las incertidumbres, para bien o para mal, que envuelven a los mercados de renta variable.
De momento, el lunes la única referencia importante será la producción industrial de la zona euro. Más intenso vendrá el martes, con los datos de inflación en España, de PIB y del índice de confianza del instituto ZEW en Alemania, así como con las ventas al por menor, los precios de producción y los inventarios de negocio que llegarán desde Estados Unidos. Indicadores todos ellos que seguramente pondrán a prueba la templanza de los operadores internacionales. Este día, además, será festivo en Japón. Para el miércoles se esperan las cifras de inflación en Alemania, la zona euro y Estados Unidos. Al otro lado del Atlántico se publicarán también la producción industrial y Libro Beige de la Fed, informe de coyuntura económica de la economía norteamericana.
Para el jueves, los inversores deberán estar atentos a la balanza comercial de la zona euro y a las casas iniciadas, los permisos de construcción y Fed de Filadelfia que se darán a conocer en el país norteamericano. Desde allí se cerrará la semana el viernes con el índice de indicadores y el dato preliminar del índice de confianza de Michigan de enero.