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“NADIE SE TIRA A LA PISCINA. FINALIZADO EL PRIMER TRIMESTRE, EL ÁNIMO EMPRESARIAL SIGUE ENCOGIDO”

La Carta · Martes, 08 de Abril de 2008 Moisés Romero

ilustración“Han cambiado muchos las cosas en los últimos meses. Los empresarios que entrevistamos con asiduidad no saben, no contestan. Ni bien ni mal, ni frí­o ni calor. El ánimo sigue encogido y los resultados del primer trimestre que vamos a empezar a conocer en los próximos dí­as es probable que apenas aporten referencias sólidas y objetivas sobre las que fundamentar nuestras estrategias y proyección de inversiones. Se ha producido un cambio de actitud en las empresas españolas muy preocupante. Nadie se tira a la piscina, nadie alardea, nadie se jacta de lo bien que va su negocio. Y lo que es peor, hay miedo a trazar lí­neas de futuro. Está claro, por tanto, que los resultados del primer trimestre conviene examinarlos con distancia y sin pasión en ninguno de los dos sentidos. Pueden ser el abrazo del oso, en algunos casos. O el punto de inflexión, en otros, los menos”.

La reflexión es de uno de los mejores gurus de la Bolsa española. En su larga perorata me dijo hace unos dí­as que “el PER pasado, incluso el PER que se maneja para este año, puede ser una trampa para cazar elefantes. Sobre el papel, el papel que lo aguanta todo, hay valoraciones muy atractivas. Pero eso lo tiene que confirmar el futuro. Mi sensación es que los resultados empresariales van a empeorar de manera notable tanto en Estados Unidos como en Europa pasando por los mercados emergentes”.

Me dijo, en el mismo análisis, que “la prima de riesgo inducida por nuevos y potenciales recortes de tipos de interés en Estados Unidos y en Europa puede permanecer en este caso inalterada si, como los mejores sabuesos olfatean, los beneficios empresariales caen a plomo al mismo ritmo que la actividad económica. No hay nada peor para el normal desarrollo de los mercados que el enfriamiento económico, máxime si está aderezado con altas dosis de inflación, como ahora”.

Respecto a los resultados en Wall Street, como referencia ineludible, los analistas de Citi señalaban hace unas semanas que:

* Esperamos un descenso de los beneficios del S&P en 2008 del 1.5 % (el mercado espera un aumento del 15.1 %)

- consumo duradero 7 %
- consumo no duradero 5 %
- energí­a 7 %
- financiero -7 %
- farmacia 10 %
- industrial 9 %
- IT 11 %
- materias primas 8 %
- telecom 9 %
- utilities 6 %

* Se parte de un descenso de los beneficios del 1 % en 2007:

- consumo duradero 10 %
- consumo no duradero -7 %
- energí­a 6 %
- financiero -24 %
- farmacia 13
- industrial 10 %
- IT 11 %
- materias primas 12 %
- telecom 13 %
- utilities 8 %

“En definitiva, un aterrizaje contundente en el ritmo de crecimiento de los beneficios empresariales. Claramente localizado en el sector financiero. Pero, en conjunto, con un crecimiento de los beneficios peor en nuestra opinión a lo que espera el mercado. Luego las “sorpresas” positivas en los beneficios ya son pasado. En el Q4 los beneficios empresariales han podido bajar un 18 %, lastrados por el descenso del 100.7 % en los beneficios del sector financiero. Por trimestres, el mercado espera un crecimiento prácticamente plano de los beneficios durante la primera mitad del año para recuperar ritmos de crecimiento superiores al 16 % en la segunda parte. ¿De verdad? nos siguen pareciendo muy optimistas”, dicen los expertos de Citi.

“Sin duda, las valoraciones son relevantes a la hora de emprender cualquier proceso inversor. Precisamente la inversión de largo plazo nos demuestra que tan importante es la paciencia como haber entrado en el momento adecuado. Pero también es evidente como hay otros factores que pueden afectar a este momento. En definitiva, es complicado valorar como el momento apropiado de entrada es realmente “el más apropiado”. En este sentido, factores como los resultados empresariales, los tipos de interés y la propia inflación pueden determinar que la oportunidad de compra no te va a causar quebradero de cabeza a corto plazo (por mucha atractivo que tenga a medio y largo; incluso sobre este punto también se puede generar un debate: ¿hasta qué punto las valoraciones reflejan realmente el escenario futuro de crecimiento de los beneficios?)”, añaden estos expertos.

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