La Carta de la Bolsa Imprimir Artí­culo

NINGÚN MES DEL AÑ ES FAVORABLE PARA INVERTIR EN BOLSA. NOVIEMBRE, TAMPOCO

La Carta · Miércoles, 07 de Noviembre de 2007 Moisés Romero

ilustraciónEn alguna ocasión he citado la frase celebérrima del sabio bursátil, la que hace hincapié en los diferentes meses del año respecto a la evolución de los í­ndices. El sabio dijo que el peor mes para invertir en Bolsa era octubre seguido de noviembre, diciembre, enero, febrero, marzo, abril...La Bolsa es Bolsa, entre otras cosas, porque guarda el secreto de su dificultad, que es la que la hace amiga y enemiga. A veces, también, mágica e impenetrable. Dijo también el sabio que si la inversión en Bolsa fuera fácil, algo así­ como una lección de párvulos, no habrí­a en el mundo monjas ni frailes, ni periodistas o bomberos, policí­as o arquitectos, ni médicos ni enfermeras...porque todo el mundo se dedicarí­a a especular en Bolsa y a ganarse el sustento de forma fácil y cómoda. Noviembre, en fin, es un mes complejo, como los demás, en términos de evaluación bursátil. Ha asomado ya la volatilidad y algunos se tiran por la ventana presa del pánico. La primera lección del noviembre otoñal la leí­mos ayer.

Mañana, festivo en la capital madrileña, la Bolsa abrirá y cerrará sus puertas sin inmutarse, como en otros tantos dí­as de fiesta, incluso de más renombre que esta fecha local. Noviembre endereza el rumbo y lo primero que llama la atención de los expertos es que la volatilidad ha vuelto a asomarse, que es lo mismo que invocar la precaución y la prudencia. La lógica así­ lo dictamina, porque los í­ndices, en contra de lo esperado por una inmensa mayorí­a de agitadores, han vuelto a encaramarse a los niveles más altos de la historia y provocado, con ello, mal de altura entre algunos participantes, gestores y administradores de patrimonios. O sea, hay muchos inversores que no pueden contener el vómito y lo expulsan como y por donde pueden.

Con el comienzo de la semana, el í­ndice de volatilidad VIX ya habí­a alcanzado niveles de 24,31%, el más alto desde agosto. Pero no el más alto en agosto, porque durante ese mes sufrimos niveles del 30%. Su tendencia al alza ha sido evidente de forma reciente, coincidiendo con una nueva etapa de desconfianza en el mercado interbancario y tensiones en el crédito. Los tipos de interés de la deuda se han mantenido en los niveles bajos del año, por debajo en los plazos 2/10 años de los niveles vistos en agosto. Mientras, el petróleo y el dólar han marcado un nuevo máximo y mí­nimo, respectivamente.

En esta situación, los especialistas y observadores parecen tenerlo claro, al menos a corto plazo. Recomiendan cautela y prudencia a raudales. Se trata de una buena referencia para la estabilidad futura, porque el miedo es un buen aliado en determinados momentos de las Bolsas del mismo modo que la autocomplacencia conduce, con frecuencia, al optimismo exagerado y, a continuación, a la frustración. Conviene tener los pies en el suelo. Ojo avizor. Se recomienda mirar para todos los lados y conducir con la ayuda del espejo retrovisor.

Noviembre, en fin, es un mes incómodo en términos bursátiles, como el resto de meses del año. A corto plazo hay que prestar atención al cierre de posiciones por parte de muchos fondos de inversión, que liquidan el año de manera anticipada ¿Telefónica ayer? Luego, en la recta final del mes habrá que cuantificar la entrada de nuevos flujos de dinero, los provenientes de los fondos de inversión y de pensiones que se posicionan para el futuro. Cara y cruz de esta sigular moneda. Nada es fácil. Nada está decidido. Y que nadie se tire por la ventana. Ya llegará el momento.

[Volver]