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Colores, olores, sabores...Cada cuál según lo mire, lo perciba o lo guste. Con las OPA y los movimientos corporativos sucede lo mismo. Hasta hace unos días se había dicho que el ciclo corporativo, el crecimiento de las OPA como hongos en otoño, había acabado. La crisis de las hipotecas basura en Estados Unidos y el estrangulamiento del crédito habrían significado la puntilla al fenómeno que tantos euros en plusvalías han ofrecido a inversores y bolsistas. Muchos actores en el mercado, especializados en este tipo de operaciones, ya hicieron las maletas hace tiempo. Han dado carpetazo al asunto. Pero no parece que las cosas sean así o que lo vayan a ser en el futuro. Ahora algunos estrategas de fuerte peso en los mercados de acciones niegan la mayor y consideran que el ritmo de operaciones corporativas aumentará pronto, porque hay liquidez suficiente para afrontar nuevos proyectos con los que dotar de mayor músculo a determinadas empresas que quieren seguir creciendo.
Eso es lo que consideran los especialistas de la firma M&G Investments al señalar que la reciente actividad de fusiones y adquisiciones en Europa ha aumentado los retornos de los inversores, si bien matiza que “no puede continuar al mismo nivel”. En un analisis publicado hace unos días, a lo largo del 2007 ha habido un incremento significativo de fusiones y adquisiciones transfronterizas en Europa, “hasta el punto de que el valor ha superado al total de Estados Unidos por primera vez en cuatro años” y la especulación que rodea a las pujas continúa a gran velocidad”.
A juicio de Giles Worthington, director de Renta Variable europea de esta firma, las compañías han manejado mucho efectivo durante los últimos años, “como resultado de una hoja de balances positiva y de una creciente rentabilidad”. En su opinión, pese al aumento de los tipos de interés, la deuda sigue siendo más barata que la renta variable, “lo que influye en las fusiones”. El experto de M&G espera que las fusiones y adquisiciones continúen en una amplia gama de sectores ya que sólo hay que fijarse en la cantidad de especulación que rodea a las pujas.
Hay un dato que nos llama la atención. Los expertos de esta sociedad advierten, en cualquier caso, de la fiebre de las fusiones puede desembocar en estándares menos exigentes, por lo que cree que es muy conveniente prestar atención a la disciplina del capital. Como resultado aconsejan que, en conjunto, es mejor invertir en los objetivos de las adquisiciones que en los compradores.
Las OPA y movimientos corporativos continuarán, aunque a menor ritmo, porque también en el campo de actuación es cada vez más estrecho. Como estrategia, apostar siempre por el opado en lugar de por el opante. Es decir, como hasta ahora.
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