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Desde que asomó la Crisis Financiera, que ya ha contaminado a la economía global hasta convertirse en Crisis Económica, los pastores de la Bolsa han centrado todo su esfuerzo en el análisis de las políticas monetarias de los diferentes bancos centrales y convenido, hasta fechas muy recientes, de que los tipos de interés iban a caer con más o menos fuerza en Estados Unidos y en Europa. Creencia falsa que ha conformado una gran burbuja en los mercados de bonos, con las consiguientes pérdidas para los jugadores de turno, porque hay alarma social, política y económica por el alza de los precios. Es la invitación a los bancos centrales para que tomen medidas y cambien el sesgo del debate de los pastores de la Bolsa. Algunos se han rasgado las vestiduras cuando han sabido hace unos días que la OCDE asume que el BCE mantendrá sus tipos de interés en los próximos 18 meses a la vez que augura que la Fed los doble hasta el 4% en la segunda mitad de 2009. El Director de la Institución también prevé que los precios de los alimentos y energía caerán a medio plazo, pero considera que estarán entre un 10%-50 % por encima del promedio de la última década. No obstante, hay quien considera que en julio el BCE muy bien podría subir los tipos. En concreto, el día 3.
Mientras, hay más seguidores recientes de estas tesis. Según datos de Eurostat, el Banco Central Europeo (BCE) mantendrá los tipos estables en el 4% durante algunos meses más. Los expertos consultados consideran que el BCE optará por la prudencia ante la escalada alcista de los precios del petróleo y de los alimentos, que anticipan que la inflación seguirá en niveles altos en los próximos meses. Añaden, como refrendo de este sentimiento, que la economía comunitaria ha mostrado resistencia a la crisis financiera, ya que según las últimas cifras de Eurostat creció a un ritmo interanual del 2,2% en el primer trimestre de año. Además el crecimiento económico alemán está recuperando el vigor gracias a las exportaciones y alcanzó el 1,5% en el primer trimestre en términos intertrimestrales, la mayor subida en 12 años. Es decir, no hay motivo para bajar los tipos de interés, pero sí, en todo caso, para subirlos.
Los analistas, en cualquier caso, mantienen la creencia de que a largo plazo, todos calvos e insisten en que el BCE esperará a que se relaje la inflación para dar aire a la economía con un recorte del precio del dinero ¿Cuándo? El consenso apunta ahora (mañana ya veremos) que la moderación esperada de los precios se producirá a partir del mes de septiembre y que podría verse apoyada por una corrección más o menos profunda de los precios del crudo. Si se cumple el pronóstico, el recorte de tipos en Europa podría producirse en el mes de noviembre debido a que para entonces el BCE dispondrá de datos que reflejarán una cierta moderación de la inflación y de indicadores marcando un considerable enfriamiento de la actividad en la UEM. Pero, lo que siempre decimos: eso hay que verlo.
Esta visión del consenso emana, a todas luces, del servicio de estudios del BBVA, que situó hace unas semanas el recorte de tipos de interés en la zona euro en diciembre, que, además, pronosticó un nuevo recorte de 25 puntos básicos en marzo del próximo año para dejar el precio del dinero en el 3,5%. El servicio de estudios del banco cree que la inflación sólo será un problema para el BCE a corto plazo ya que según todo indica, no habrá efectos de segunda ronda al no haberse trasladado a los salarios. Además, según estima, el precio del petróleo acabará por relajarse. Concretamente, la previsión del informe sobre la evolución del IPC de la eurozona para 2008 es del 3,3%, para alcanzar el 2,1% en 2009, una desaceleración que abrirá las puertas a dichos recorte de los tipos que darán un respiro a la ralentizada economía comunitaria.
No deja de ser interesante para los observadores el hecho de que las críticas de las instituciones a la restrictiva política monetaria del BCE han perdido intensidad en las últimas semanas. En primer lugar por parte del FMI, que hace unos días elevó en 3,5 décimas su previsión de crecimiento para la zona euro, hasta el 1,75%, y calificó de apropiada la decisión de mantenerlos en el 4%. Es decir, que hay quienes sostienen que el BCE subirá tipos.
Para el consumidor hipotecado, lo importante del caso es la evolución del Euribor. Los expertos consideran que se relajará a finales de año si se producen los primeros recortes de tipos de interés por parte del BCE, aunque es poco probable que la prima de riesgo que cotiza el tipo de interés Euribor a un año se modere significativamente antes de finales de año. Dicen que las perspectivas de relajación de la política monetaria deben ser suficientes para ocasionar una caída de los tipos de interés en el mercado interbancario, un asunto de difícil solución en la coyuntura actual debido a las tensiones financieras y a que el mercado no descontará por adelantado el recorte de tipos. Por lo tanto, es posible que se mantenga en niveles cercanos al actual hasta que el BCE ejecute de verdad recortes de los tipos de interés.
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