La Carta de la Bolsa Imprimir Artí­culo

¿POR QUÉ LA BOLSA NO PUEDE SUBIR EL 20% PERO CON SÓLO SEIS VALORES EN LID?

La Carta · Lunes, 05 de Noviembre de 2007 Moisés Romero

ilustraciónAlcistas y bajistas libran una batalla enconada desde hace tiempo, que permite que los í­ndices mantengan el pulso y que la bicicleta de la Bolsa permanezca en pie. Los que consideran que el ciclo bursátil se mantiene al alza de manera impecable resucitan en las últimas horas un término manido antaño, el de la ausencia de alternativas a las acciones tras el fuerte encarecimiento que en los últimos años han experimentado los inmuebles, bonos y commodities. Los pesimistas insisten en que las Bolsa están caras en términos de valoración histórica y que lo mejor está descontado. Toca ahora, no obstante, mencionar un asunto de interés. Se trata de la posible repetición de un fenómeno ya conocido en los mercados, el de la subida de los í­ndices gracias a media docena de blue chips.

La historia se maneja en cí­rculos muy restringidos del mercado. En estos dí­as de búsqueda de referencias sobre las que fundamentar las estrategias, viejos sabios del mercado han recordado los episodios vividos en la Bolsa española, y en la mayor parte de los grandes mercados del mundo, a finales de los 90. Los í­ndices alcanzaron en 2000 los máximos, ahora superados, pero con importantes destrozos sufridos en el camino, gracias al empuje manifiesto de los valores lí­deres, de los más capitalizados. En el caso concreto del Ibex fue la actuación de Telefónica, casi en solitario, la que facilitó la ascensión. En el camino fue ayudada por Repsol YPF y los dos grandes bancos. El resto de la Bolsa estuvo más de un año a verlas venir, con fuertes caí­das en valores medianos y pequeños.

Los primeros pasos de 2007 apenas muestran el contorno de lo que habrá de ser la figura cierta del ejercicio. Los primeros balbuceos insisten, no obstante, en el protagonismo de Telefónica, con superación de las mejoras cotas del año anterior y una gran fuerza relativa de fondo apoyada en la mejora del sector a nivel mundial en pura terminologí­a bursátil. Los bancos mantienen su buen tono y la petroquí­mica Repsol YPF sigue en pie, a la espera de nuevos episodios.

Hay exceso de peso en el sector de la construcción y una gran burbuja en las compañí­as inmobiliarias tanto en las que han sido opadas como en las que se estrenaron el año pasado en Bolsa. Respecto a las constructoras, la canción de que están caras se ha escuchado machaconamente en los últimos tres años, pero las cotizaciones de estas compañí­as sólo han hecho que subir. En las inmobiliarias, el escaso free float de la mayor parte de ellas se ha convertido en una trampa para cazar ratones ¿Qué hay de los valores medianos y pequeños? Los grandes estrategas los desprecian, por sobrerrecalentados, pero éstos deparan muchas alegrí­as a los amantes del dí­a a dí­a de la Bolsa.

La exposición indica, ante todo, que la maquinaria de la Bolsa discurre por la misma ví­a en la que cerró el año pasado. Ha saltado a la palestra, no obstante, esta hipótesis: la posibilidad de que la Bolsa española mantenga el pulso al alza durante este ejercicio, pese a las magní­ficas plusvalí­as acumuladas el año pasado, pero apoyada en media docena de blue chips, con Telefónica al frente de la situación.

Nota del director: Esta carta fue publicada en el 10 de enero (ver Archivo). La repetimos, porque consideramos que no ha perdido vigencia y que es de máxima actualidad.

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