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“Inflación, inflación y más inflación. Es el término de moda en los informes de estrategia. Si se cumplen los peores augurios, la época de tipos de interés bajos habrá llegado a su fin. Malas expectativas, en el mismo acto, para las Bolsas”. Me lo dijo este fin de semana el analista jefe de un banco de inversión, que añadió que “el Banco Central Europeo ha mostrado en las últimas semanas una especial preocupación por la evolución de la inflación. En su último boletín mensual, la institución presidida por Jean Claude Trichet alerta sobre las presiones inflacionistas a causa de los desfavorables efectos de los precios de la energía, que están ejerciendo una notable influencia al alza sobre el IPC interanual. Además, el BCE subraya que, además de la subida de los precios del petróleo, los riesgos sobre la inflación se han agravado por las sustanciales subidas que recientemente han experimentado los precios de otras materias primas, en especial los alimentos”. Nuestro interlocutor añade que la inflación será un término que presidirá el desarrollo bursátil durante mucho tiempo.
China ha sumado la mayor tasa de inflación de los últimos once años. En Estados Unidos los precios crecen por encima de lo esperado, lo mismo que en Alemania. En España el descontrol es absoluto, tanto que las autoridades recomiendan a la población que consumamos conejo estas Navidades, porque a su escaso poder calórico y de grasas animales perjudiciales para la salud se une un buen precio en el mercado.
La sombra de la inflación es alargada. Los expertos recalcan las últimas previsiones del BCE, cuyo Consejo de Gobierno prevé que la inflación se mantendrá en niveles significativamente superiores al 2% en los próximos meses y que se moderará en el curso de 2008. El BCE insiste en que existen riesgos al alza para la inflación debido a que podrían persistir los elevados niveles de los precios del petróleo y de los productos agrícolas, ello unido a posibles aumentos no anticipados de los precios administrados y a una evolución salarial más dinámica de lo esperado.
Por lo tanto el BCE insiste en que hay que evitar efectos de segunda vuelta provocados por los elevados niveles de inflación y asegura que la política monetaria está preparada para contrarrestar los riesgos al alza para la estabilidad de precios, como exige su mandato. Es uno de los puntos en los que reparan los observadores, porque es la confirmación de que la autoridad monetaria está dispuesta a actuar en cualquier momento. El camino no es otro que el alza de tipos, por muchos que sean los considerandos negativos respecto a esta actuación esgrimidos por la mayoría de actores en el mercado.
Respecto a los mercados, como concepto global, El BCE reitera que la actual revisión de los riesgos en los mercados financieros ha creado un clima de continua incertidumbre, que requiere un examen exhaustivo de información adicional antes de extraer conclusiones más precisas para la política monetaria. En consecuencia, el Consejo de Gobierno de la institución realizará un seguimiento muy atento de todos los factores y seguirá prestando mucha atención a la evolución de la volatilidad de los mercados financieros en los próximos meses. Es decir, que hay crisis para rato.
A la hora de hablar de los efectos de las turbulencias financieras sobre la evolución económica de la eurozona, el BCE reitera su confianza en los sólidos fundamentos de la actividad económica comunitaria y subraya que a pesar del deterioro de la confianza empresarial y de los consumidores como consecuencia de la crisis, dichos indicadores se mantienen en niveles superiores a sus medias históricas. Por lo tanto, el BCE apuesta por un crecimiento sostenido en la zona euro, con un nivel de desempleo en “niveles no registrados en los últimos veinticinco años”.
Fuera de la zona euro, la inflación se desmadra en China. El índice de precios del consumo en China subió a 6,9% en noviembre, arrastrado una vez más por los precios de la alimentación. Este nivel supera el 6,5% alcanzado en dos ocasiones este año, en agosto y octubre, y es la tasa más alta de inflación en casi 11 años. El alza se debió de nuevo principalmente al sector alimentario, que subió en un 18,2%, y que representa el rubro más importante del presupuesto de las familias y conforma en un 33% el índice. En Estados Unidos, las referencias del pasado viernes fueron muy negativas, lo mismo que en Alemania ¿En España? A comer conejo por Navidad.
La inflación cabalga de nuevo. Malas noticias para las Bolsas.
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