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TOMA Y DACA EN LAS RECOMENDACIONES ENTRE BANCOS. UN JUEGO ABSURDO QUE PROVOCA SONROJO

La Carta · Lunes, 04 de Febrero de 2008 Moisés Romero

ilustraciónSi las recomendaciones que manejan y airean las principales firmas de Bolsas, europeas o anglosajonas, que más da, provocan hilaridad y sonrojo en numerosas ocasiones, porque es mayor el número de fracasos que de aciertos, las notas que en las últimas semanas publican unos bancos contra otros no tienen desperdicio. Sabemos que algunos responsables de otras tantas entidades bancarias caminan cabizbajos, presa de la vergí¼enza que les genera el dictado de informes de sus departamentos de análisis. La relación es fácil de entender. Los Citi, Merrill, UBS, Crédit Suisse, Societe Generale...de turno, metidos hasta el cuello en la ciénaga de la Crisis hipotecaria en Estados Unidos y otras partes del mundo arremeten contra el resto de la comunidad bancaria internacional. Algunos estrategas de estas entidades aducen que el resto de los bancos del mundo están contaminados de ellos mismos. Así­, como suena.

Si el lector emplea unos minutos en repasar el ARCHIVO de lacartadelabolsa verá las atrocidades y actitudes cicateras que mantienen los departamentos de análisis, básicamente los de la banca anglosajona, respecto al resto de los bancos del mundo. Nadie se salva de la quema, que es su propia hoguera, porque son ellos los que han provocado la gran Crisis de Confianza y de Crédito. Nadie cree que la banca anglosajona, precisamente, respete el viejo cuento chino de las Murallas Chinas. O sea, que la mano izquierda no sabe lo que hace la derecha. Esos son gestos a la galerí­a, que todo el mundo abomina.

En este aluvión de disparates, hay instituciones, como el Banco de Inglaterra, que lejos de sembrar la calma y la reflexión animan a que el gentí­o se tire de cabeza por la ventana. En las dos últimas semanas, el regulador británico ha recalcado en sendas ocasiones que hay bancos en el mundo que muy bien podrí­an tener idénticas dificultades que el británico Northen Rock. A eso se le llama echar gasolina al fuego.

Algún gestor se ha rasgado las vestiduras al leer informes de bancos anglosajones recién salidos del horno que alimentan recomendaciones negativas para el Universo bancario, porque aquellos, dicen, terminarán contaminando a éstos y no al revés.

En esta orgí­a absurda no podí­a faltar el diseño pret a porter de las Agencias de Calificación de Riesgos, que también han contribuido a fortalecer los excesos de antaño. Por ejemplo, S & P no lo ve claro y mete a cinco bancos en cuarentena. Las cinco entidades financieras son: Barclays, Dresdner Bank, Deutsche Bank, Fortis y UBS dado la debilidad de sus ingresos y una larga lista de posibles preocupaciones. En un informe reciente, S&P coloca un panorama negativo en el que asegura además que el rating puede ser más recortado a lo largo de los dos próximos años.

S&P asegura asimismo que la evolución de los tí­tulos de estas cinco entidades refleja las “difí­ciles condiciones del mercado, sostenido en el medio y corto plazo para el beneficio de estos bancos”. La firma añade que hay una mayor incertidumbre sobre la contribución de las entidades al mercado de capitales. Por su parte, situó el rating de Credit Suisse en “estable” desde “positivo”. Además, cambió las perspectivas de ABN Amro a “positivo”.

Entre la banca norteamericana, S&P añade que la calificación de AA- sobre Morgan Stanley aún puede ser recortada y que espera finalizar su examen sobre el sector financiero a mediados de marzo.

Lo dicho. Olor a podrido.

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