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Dicen que el “ojo del huracán” suelo haber una calma inquietante. Sí, alrededor todo es destrucción cuando en el centro de la tormenta la situación no puede ser más tranquilizadora. Hasta que el huracán se mueve y el centro deja de serlo. Eso es lo que dicen.
La realidad es que es la misma sensación que tengo en estos momentos. Es cierto que en lo que llevamos de julio hemos visto como las bolsas se precipitaban a la baja con fuerza. Hemos visto como el EUR alcanzaba máximos. También el crudo y otras commodities. Hemos visto situaciones límite en sectores como la banca. Medidas excepcionales desde las autoridades, especialmente las norteamericanas. Hemos escuchado objetivos complicados, casi antagónicos, en el caso de la Fed. Hemos visto como los mercados variaban casi diariamente en sus perspectivas para los tipos de interés oficiales. Al final, hemos visto como los mercados de crédito acentuaban su debilidad.
La volatilidad se ha adueñado de unos mercados donde la incertidumbre, mucho más alta de lo habitual (repito textualmente lo que han dicho algunos miembros de bancos centrales) deja poco resquicio a la confianza. Volatilidad en todos los mercados. El miedo es contagioso. Y los mercados siempre tienen razón, aunque sobre este punto tengo constantes dudas sobre la falta de información en estos momentos. También las detecté en Bernanke ayer, considerando por ejemplo como achacó la subida de los spread de crédito a la desconfianza y no tanto al deterioro de la deuda en los mercados. Sí, nos falta información. Pero, no se preocupen: tenemos tiempo para valorarla. Otra cosa es que lo que vayamos conociendo nos de tranquilidad.
Por ejemplo, hoy conoceremos los datos de inflación y producción industrial en USA. Se publicarán las Actas de la última reunión de la Fed. El Tesoro publicará el informe de flujos financieros netos con el exterior en mayo. Y volveremos a escuchar a Bernanke, en este caso ante el Senado. Además, se publicarán más resultados empresariales. Y habrá probablemente muchos rumores, especialmente para la banca. Si, un escenario no apto para cardiacos.
La banca USA volvió a cerrar ayer con importantes perdidas, es cierto que en un contexto de elevada volatilidad. Y volumen. Rumores sobre un LBO de un banco de inversión ahora cuestionado, más writedowns, downgrades y muchos profit warnings. Y todo ello con la confirmación de que los resultados del Q2 quizás no sean tan pésimos como se esperaba. Triste consuelo cuando ahora los inversores miran a los próximos doce meses. No es nada tranquilizador. Ayer el Dow cerró con un recorte del 0.84 %, pese a estar en algún momento más de 0.5 % al alza. Pero también un 2 % a la baja. El Nasdaq mantuvo al cierre el signo positivo, cuando la subida fue mínima de 0.13 %. Y el S&P por encima de 1225 en estos momentos. Entre la nueva resistencia de 1238 y el suelo relevante en 1178. En Asia hemos visto un comportamiento mixto, pero con el mercado chino a la baja más del 3.5 %. ¿La razón? el temor a la desaceleración de la economía. Mañana se publica el crecimiento del Q2 cuando las perspectivas que maneja en estos momentos el mercado no son muy halagüeñas.
Y luego tenemos el precio del crudo, ayer con la mayor caída diaria en 17 años. Hasta 138 $ barril en estos momentos. ¿Razones? desde el temor a la desaceleración mundial (siempre es una razón) hasta rumores sobre un acuerdo con Irán (rechazado por sus autoridades), la revisión a la baja de las perspectivas de demanda a 2 años por la OPEP y la especulación sobre los inventarios semanales USA hoy. Sí, un mercado muy especulativo. Pese a que la Fed ayer siguiera advirtiendo sobre los fundamentos detrás de los altos precios. En el fondo, el hecho de que las autoridades USA hablen, pero lo rechacen por el momento, regular los mercados de futuros fue suficiente para facilitar una toma de beneficios en el mercado. Como otro mercado financiero más.
El EUR también corrigió a la baja, con el crudo. El oro en niveles de 971 $ onza. Y con las volatilidades al alza, con el VIX en 28.7 %. El crossover ligeramente la alza hasta 550 p.b. Las rentabilidades de la deuda en niveles estables, y bajos. En 2.35 % y 3.8 % en treasury 2 y 10 años
José Luis Martínez Campuzano es Estratega de Citi en España
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