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Zeltia, efecto Garmendia

Indiscreto · Lunes, 21 de Abril de 2008 Redacción

Lo leí­mos el domingo en El Paí­s y muchos operadores ligaron el asunto a la subida previa de Zeltia en Bolsa, sin venir a cuento. Pero se sabe ahora que la especulación dispara contra todo lo que se mueve. Apuntaba El Paí­s que “de las células madre al Consejo de Ministros, con Genetrix como modelo y catapulta. Esta empresa promovida y presidida hasta su nombramiento por la titular de la nueva cartera de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, surgió en 2000...”

...y echó a andar un año después, desde el entorno del sistema público de I+D, en concreto desde el Centro Nacional de Biotecnologí­a, como una modesta spin-off (término anglosajón que designa a compañí­as que se crean en el seno de otra empresa o entidad ya existente) y hoy es un grupo empresarial (véase información gráfica adjunta) de referencia en el sector biofarmacéutico, diversificado y con elevadas tasas de crecimiento y expansión. Genetrix trabaja desde su creación en traducir los logros de las investigaciones con células madre, proteí­nas y anticuerpos, resultados terapéuticos reales.

En los últimos meses una de sus compañí­as, Cellerix, ha cerrado una ronda de financiación internacional por importe de 27,2 millones de euros (la mayor realizada hasta ahora por una empresa española de biotecnologí­a) para sufragar el lanzamiento de dos nuevos medicamentos destinados a pacientes que padezcan fí­stulas complejas y epidermólisis bullosa (la enfermedad de los niños mariposa); y el grupo matriz ha suscrito una joint venture (una alianza) con la también biotecnológica española Advancell, con la que ha creado Fénix Biotech para desarrollar medicamentos para enfermedades de carácter monogénico, es decir, las que se producen por mutaciones de un solo gen.

La presidenta y máxima accionista de Genetrix, Cristina Garmendia, se incorporó también hace unas semanas a Ysios Capital Partners, un fondo de inversión que cuenta con 75 millones de euros de patrimonio, y cuyo objetivo es invertir en 10 o 12 empresas biotecnológicas dedicadas al desarrollo de productos terapéuticos y de diagnóstico, principalmente en España (el 70% de los recursos).

El mérito principal de Genetrix y de sus fundadores (la ministra Garmendia y los profesores del Consejo Superior de Investigaciones Cientí­ficas Carlos Martí­nez y Antonio Bernal), con independencia de sus logros posteriores, radica en el hecho de haber sentado las bases de una industria española de biotecnologí­a, que no existí­a, al trasladar el know-how (el saber hacer en tecnologí­a) de la investigación biomédica académica al ámbito empresarial. Unir en definitiva la experiencia investigadora pública, cuyos avances en muchos casos no pasan de su publicación en revistas cientí­ficas o quedan inconclusos por falta de financiación, con el mundo cotidiano real y con la iniciativa privada.

Genetrix, que para muchos va a ser el espejo en el que va a mirarse la nueva polí­tica de innovación del Gobierno, “tiene la misión de crear valor de forma sostenida y a largo plazo para los accionistas desarrollando iniciativas empresariales innovadoras en el ámbito biotecnológico”, explican fuentes de esta corporación. Es un grupo “financieramente autosostenible” que promueve empresas aportando “apoyo económico y servicios de gestión” entre los que se incluye: desarrollo de negocio y gestión de la propiedad intelectual; dirección cientí­fica y servicios regulatorios; planificación financiera y administración de recursos humanos, y gestión de ayudas públicas.

Los recursos financieros del grupo Genetrix han superado los 48 millones de euros en los últimos cinco años. Su crecimiento se ha sustentado en iniciativas privadas y en subvenciones públicas. Alrededor del núcleo inicial localizado en el Centro Nacional de Biotecnologí­a, Genetrix ha evolucionado con rapidez, hasta constituirse en un grupo que engloba, entre otras, a Cellerix y a Biotherapix, dos compañí­as de alto potencial que desarrollan productos terapéuticos siguiendo abordajes complementarios. También es el principal promotor de otras cuatro compañí­as de base tecnológica.

En Cellerix, que es la estrella del grupo y lidera el desarrollo de células madre adultas derivadas de tejido adiposo expandidas, Genetrix (52%) tiene como socios financieros a Ventech, LSP, Ysios, Roche Genera, AyG y Novartis. Cellerix cuenta actualmente con dos productos en fase clí­nica, uno de ellos iniciando dos ensayos clí­nicos en fase III, además de varios medicamentos en fase preclí­nica. Esta compañí­a, por otra parte, ha cerrado un acuerdo de licencia para Ontaril (un medicamento celular para el tratamiento de fí­stulas perianales complejas) para Canadá, EE UU y México, con una empresa farmacéutica canadiense lí­der por valor de 40 millones de dólares y royalties sobre ventas que oscilan entre el 10% y el 18%.
En el paí­s de las maravillas

Genetrix está ligada también a Inbiomed, una fundación sin ánimo de lucro, radicada en Guipúzcoa, que alberga el primer banco de células madre adultas de España. En el patronato de esta fundación, presidida desde hace años por Garmendia, figuran representantes del CSIC, las principales instituciones de Euskadi y la Kutxa.

Al otro lado del espejo de esta aventura empresarial de éxito, como en el cuento de Alicia, aparece ahora, tras el nombramiento como ministra de su presidenta y mayor accionista, otras realidades y riesgos. Un escenario a priori de incógnitas, susceptibilidades, y posibles inconvenientes y ventajas que se pueden derivar para Genetrix, en torno a la compatibilidad e incompatibilidad de las medidas que pueda adoptar la ministra, que debiera clarificarse pronto.

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