Ello, gracias a Repsol y la gran banca, en una jornada sin referencias macroeconómicas y marcada por la festividad en EEUU
No titulo para suscitar polémicas, en esta ocasión, sino para transcribir una de las revelaciones más importantes que me han hecho en los últimos meses. Uno de los mejores observadores de la realidad económica y financiera española me dijo ayer que es el momento de seguir con sumo interés el curso de los diferentes índices adelantados, porque la Bolsa siempre anticipa tendencias. Aconseja huir de los patrones de medición clásicos, porque apenas sirven para algo en la coyuntura actual. Añade que realidad social y económica y estadísticas oficiales generalmente utilizadas van con el pie cambiado. Cree que lo mejor es medir con distintas varas el encuadre actual. Por ello, recomienda seguir el rastro de los billetes de 500 euros, su volumen en circulación, sus alzas y sus bajas, porque el volumen de billetes de 500 euros es considerado un indicio de economía sumergida o dinero negro. Hay, no obstante, otros indicadores adelantados más.
Por ejemplo, acudir con regularidad a los concesionarios de coches para evaluar al instante el número de vehículos vendidos y su comparación con el pasado; ir a los grandes almacenes y preguntar a los empleados acerca del pulso económico y del nivel de consumo; telefonear a los restauradores amigos y preguntarles cómo van las cosas; indagar sobre el nivel de ocupación hotelera y, en este caso, por el número de pernoctaciones; hablar con los empleados de los bancos y cajas de ahorro… Hay indicadores adelantados que en la actualidad son más eficaces que los que utilizan los grandes organismos.
No obstante, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) dijo hace una semana que su indicador adelantado compuesto (CLI por sus siglas en inglés) bajó a 97,9 en abril frente al nivel de 98,1 en marzo. La OCDE explica que el indicador apunta a una ralentización en los próximos meses en las economías más desarrolladas y a un debilitamiento de la previsión en los 29 países de la organización, incluidos los del G7, además de en otros como China e India, mientras Rusia sigue expandiendo su economía. El índice CLI, que reúne información contenida en numerosos indicadores a corto plazo relacionados con el Producto Interior Bruto (PIB), proporciona información sobre las tendencias de la actividad económica.
Volvemos al principio, al flujo de movimientos alrededor de los billetes de 500 euros. Me cuenta el protagonista de hoy que el alza y la baja del volumen de billetes de 500 euros en circulación es uno de los grandes indicadores adelantados de la realidad española. Lo tomo muy en serio y aprovecho para recordar que el número de billetes de 500 euros puestos en circulación volvió a caer en el mes de mayo, hasta los 110 millones, tras mantenerse en 111 millones en los meses de marzo y abril, aunque aún representan el 66,6% del efectivo total en manos de los españoles (82.814 millones de euros)
Así, los billetes de 500 recuperan de nuevo la senda de descenso que iniciaron el pasado verano y en la que se mantuvieron los primeros meses del 2008. Este nuevo descenso coincide además con una nueva caída del dinero líquido en circulación, que se redujo en un 5,6% en mayo, tras alcanzar los 82.814 millones de euros (79.477 millones de euros en billetes y 3.337 millones en monedas), frente a los 87.818 registrados en el mismo mes del pasado año.
Vamos a seguir esta pista junto con otras más.
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