Se publicarán el viernes, con nuevo método contable. Se espera que la tasa de paro sea igual o superior al 7%
No ha acabado la historia en asunto de control, porque los gestores de Bankinter han trazado muy bien sus estrategias en lo que respecta a la defensa del núcleo accionarial español. Se han defendido con uñas y dientes. Además, faenan bien en las aguas de la Bolsa y, por eso, la agitación en el corro del valor es menor que hace unos meses, lo que desanima a los especuladores y evita mayores males. Advierten los mejores observadores, no obstante, de que la agitación y la especulación pueden resucitar en cualquier momento, porque las prórrogas y concesiones del Banco de España a los participantes en lid siempre genera expectativas de futuro, que los actores en los mercados deben seguir de manera obligatoria. Es decir, los gestores y analistas están condenados a seguir la evolución del banco, porque el cuento no ha acabado. Hay, sin embargo, un contrapunto a este fenómeno. Se trata del mal momento de los bancos, en general, y de las entidades medianas y pequeñas, en particular, en la situación bursátil actual. Los expertos insisten en las dificultades, que de manera constante, tienen los bancos para buscar financiación, unos más que otros, como siempre, pero dificultades a la postre, que no gustan a los inversores y bolsistas. Hay más ¿cómo va a tomar un banco que pide ayuda al Gobierno el control de otro, máxime si ese banco es francés y quiere la compra de un banco español? Esto promete.
Sí, ¿puede un banco francés asaltar un banco español con ayuda del Gobierno francés? El 21 de octubre, el Gobierno francés anunció que inyectará 10.500 millones de euros en seis de los grandes bancos del país: BNP Paribas, Société Générale, Credit Agricole, Credit Mutuel, Caisse d"Epargne y Banque Populaire, antes de que finalice 2008. Según el ejecutivo galo estos fondos son “indispensables” para que estos bancos puedan “financiar correctamente la economía”. Crédit Agricole recibirá 3.000 millones de euros; BNP Paribas 2.550 millones de euros; Société Générale 1.700 millones de euros; Credit Mutuel 1.200 millones; Caise d"Epargne 1.100 millones; y Banque Populaire 950 millones.
Por eso, no hay que perder el punto de mira desde que el Banco de España acordara prorrogar hasta el 30 de noviembre la autorización concedida a Crédit Agricole para superar el umbral del 25% en el capital de Bankinter. La entidad francesa, que es el principal accionista de Bankinter con un 20,106% de su capital, tenía de plazo hasta el día 31 de mayo para incrementar su participación hasta el límite del 29,9% autorizado por el Banco de España, pero no lo hizo, atenta como estaba a barrer su propio patio en Francia después de los pésimos resultados trimestrales.
En cualquier caso, la entidad ya había manifestado que en caso de que expirara dicho plazo solicitaría una renovación de la autorización por un periodo adicional. En este sentido, fuertes cercanas a Crédit Agricole han venido recordando que la participación en Bankinter es una “inversión a medio y largo plazo” e insistieron en que no hay prisa para aumentar el porcentaje del capital que ostenta en el capital del banco.
Especulando que es gerundio
Desde la entrada de Crédit Agricole en Bankinter se ha especulado sobre las intenciones de la entidad gala al tomar esta posición y se ha hablado de una hipotética “guerra accionarial”. En este sentido, el ex consejero delegado de Crédit Agricole, Georges Pauget, aseguró que la entidad no tiene intención de lanzar una OPA sobre Bankinter. Además, la entidad francesa anunció durante la presentación de los resultados que congelará “cualquier gran adquisición”. La Crisis le ha pegado duro y ha puesto la estructura y los cargos de la entidad patas arriba.
El Banco de España autorizó el pasado 21 de febrero a Crédit Agricole a aumentar su participación hasta el 29,99%, justo por debajo del umbral que marca la ley para lanzar una oferta publica de adquisición (OPA).
Por su parte, Jaime Botín, segundo accionista del banco con el 16,309% del capital, tiene autorización del organismo que dirige Miguel Ángel Fernández Ordóñez para aumentar su presencia en Bankinter hasta el 24,99%, algo que deberá de hacer antes de que transcurran doce meses desde que recibió el permiso. Aunque Botín también pidió autorización para alcanzar el 29,9%, no presentó garantías suficientes para alcanzar el límite a partir del cual hay que lanzar una OPA.
Bankinter tiene músculo
Tras la presentación de sus resultados a septiembre, los analistas destacan los siguientes aspectos:
1. Bankinter no cuenta con vencimientos de deuda o cédulas ni en el 2008 ni en el 2009 que necesite refinanciar. En el 2010 le venden únicamente 2.500millones de euros. Así que cuenta con una posición privilegiada de liquidez.
2. Su mora aunque lógicamente esta aumentando de forma importante, es significativamente mejor que la de su sector (0,91% a septiembre, la mitad que la de los bancos y un tercio que la de las cajas). Bankinter espera que este gap se mantenga e incluso aumente en el próximo ejercicio. El hecho de que el más del 70% de su cartera de créditos sea hipotecarios (de la cual 80,8% es a particulares) y que su posicionamiento sea principalmente de rentas medias-altas, está permitiendo estos buenos ratios de mora. Por el momento, Bankinter no ha utilizado sus provisiones genéricas, y no espera tener que utilizarlas en todo el 2008, frente a la mayoría de otros bancos domésticos que probablemente las comiencen a utilizar en este ejercicio, incluso en este tercer trimestre.
3. En ratios de capital, Bankinter cuenta con un core capital de 5,96% (regulatorio) y 6,97% (interno), así que con la nueva regulación de Basilea II Bankinter tendrá un ratio entre medio de estas dos cifras, razonable.
4. En cuanto a volúmenes, se ha apreciado una ralentización del crecimiento de los créditos, desde el 13,14% del primer semestre a 9,13% de septiembre. Para fin de ejercicio, el banco estima una ralentización hasta el 6-7%, con un 2009 con crecimientos de un digito bajo (2-3%?). En depósitos, tomando las cuentas corrientes, ahorros y a plazo vemos un mantenimiento de los crecimientos vistos en el primer semestre (12,5% en septiembre vs 13% en el primer semestre).
5. En cuanto a los resultados de los nueve primeros meses, los expertos destacan la buena evolución del margen de intermediación gracias a los mayores spreads de la nueva producción así como a la mejora de la curva de tipos. El mal comportamiento de las comisiones se explica principalmente por la evolución de los fondos de inversión. En costes el comportamiento ha sido mejor de lo esperado a pesar de que la tasa de crecimiento sigue siendo alta (10%). Bankinter espera una ralentización en el crecimiento de los costes para los próximos meses (acabar en el 6-7% fin de año).