El índice de la Fed de Filadelfia se sitúa en -39,3 frente al -35 esperado por los expertos
Los últimos informes con los que trabajan las grandes constructoras mundiales de aviones estiman un crecimiento de la demanda en los próximos años. La crisis energética, dice el estudio, obligará a las aerolíneas a modernizar sus flotas con el fin de renovarlas con aviones más eficientes y con menor consumo de combustible, aunque este proceso será progresivo.
En este sentido, la aerolínea británica British Airways y el fabricante de motores Rolls Royce han puesto en marcha de manera conjunta un programa de investigación que tiene como objetivo la búsqueda de combustibles alternativos al queroseno para la industria de la aviación. Noticias que llevan a frotarse las manos tanto al consorcio europeo EADS como a su principal competidora, la norteamericana Boeing. No en vano, ambas compañías han empezado a notificar en las últimas semanas un sinfín de pedidos aeronáuticos, coincidiendo también con el principal período de ferias internacionales de aviación, que permite a los expertos ser algo optimistas de cara al cierre de ejercicio.
Con todo aún queda mucho para poder poner fin a la desconfianza de los inversores tras los problemas sufrido por los retrasos en las entregas que han sufrido los dos principales fabricantes de aviones del mundo.
El constructor aeronáutico Airbus ha vendido un total de 535 aviones en el primer semestre de año, por un valor de 62.000 millones de dólares (39.095 millones de euros), lo que le convierte en líder con una cuota del mercado del 52%. Los pedidos durante este período incluyen 335 aviones de la Familia A320, 105 A330, 82 A350 y tres A380. Teniendo en cuenta algunas cancelaciones y transferencias al nuevo A350, los 487 pedidos netos hasta junio son casi el doble del número de entregas realizadas durante el mismo periodo, por lo que la cartera de pedidos pendientes de Airbus se incrementa en unos 242 aviones.
La compañía destaca además que la última edición de la feria aeronáutica de Farnborough ha sido probablemente la segunda mejor de su historia. Y los pedidos adicionales esperados durante este salón aeronáutico incrementarán de forma significativa esta cartera. De este modo, en total, el número de pedidos pendientes de entrega alcanza casi los 3.700 aviones, equivalente a unos seis años de producción.
Los próximos meses serán complicados para el grupo
Sin embargo, el grupo se muestra pesimista de cara al segundo semestre del ejercicio y el primero de 2009 debido al impacto que han tenido en las aerolíneas internacionales la importante subida de los precios de los combustibles y la ralentización económica. Así las cosas el consorcio europeo ha elevado sus previsiones de venta de 850 aparatos para el final de año frente a los 700 previstos a principios de año. Uno de los principales problemas a los que se enfrenta el grupo, además, es el tipo de cambio, con el euro extremadamente fuerte frente al dólar, pero los expertos confían en que esta situación se irá corrigiendo progresivamente a medio plazo.
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