Ello, gracias a Repsol y la gran banca, en una jornada sin referencias macroeconómicas y marcada por la festividad en EEUU
Caja Madrid ha revisado una vez más sus previsiones de crecimiento para los dos próximos años ante el empeoramiento del clima económico, motivo por el que ha rebajado dos décimas el crecimiento estimado en 2008, hasta el 1,2% y ha dibujado una contracción económica del 1,3% en 2009, frente al -0,9% previsto anteriormente. Según el informe semanal económico-financiero de la entidad, el empleo se contraerá un 0,4% en el presente ejercicio y un 4% en 2009, lo que elevará la tasa de paro hasta el 16,8% el próximo año, con casi 4 millones de parados, alcanzando así la tasa más alta en once años.