LA CARTA DE LA BOLSA

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Viernes, 5 de Diciembre de 2008. 13:03
Flash: El informe de empleo de EEUU, 14.30 hora española, centra hoy la antención de los mercados

Hoy también se publicarán las cifras de créditos al consumo, aunque eso será ya con las bolsas europeas ya cerradas

Habí­a una vez ! - y II

Santiago Niño Becerra -  Viernes, 18 de Julio

Dos años antes de que la crisis estallase, rápidamente fueron poniéndose de manifiesto los problemas que encerraba el modelo de crecimiento económico elegido en ese paí­s, algunos expertos creyeron que la reversión del proceso por el que masivamente se habí­a producido la entrada masiva de inmigrantes era posible recurriendo a ciertas medidas, como el retorno voluntario de aquellos inmigrantes cuya llegada habí­a sido aplaudida y bendecida. Cuando estas medidas empezaron a ser consideradas, las tasas de desempleo oficial del factor trabajo estaban situadas en el 8,7% para la población nativa de ese paí­s, y en el 14,6% para la población inmigrante legalmente establecida. 

El plan diseñado contemplaba el retorno de los inmigrantes desempleados y el pago en dos plazos de la suma del subsidio de desempleo que correspondiese al tiempo trabajado, a cambio del compromiso de no retorno en el plazo de entre tres y cinco años, el objetivo era diáfano: eliminar una población desempleada, consumidora de unos recursos crecientemente escasos, y no productora de nada por el lado de la oferta debido a que esa población habí­a dejado de ser necesaria.

De los más de cuatro millones de inmigrantes que en ese momento se encontraban en el paí­s, en el momento en que ese plan comenzó a ser estudiado, se estimó que el 25% podrí­a acogerse a él, es decir, que podí­a ser considera población excedentaria y no necesaria.

El plan, como Uds. pueden suponer, fue un completo fracaso: aquellas inmigrantes y aquellos inmigrantes desempleados, al tener que escoger entre regresar a sus paí­ses de origen sumidos estos en una crisis cuyas consecuencias para la población eran incluso peores que las que la inmigración percibí­a en el paí­s en el que se encontraba, aunque fuese con un puñado de monedas en sus bolsillos, y permanecer en un paí­s inmerso en una crisis mundial, pero con un mayor orden y unas mayores posibilidades, optaron masivamente por permanecer en él, lo que fue generando un creciente rechazo en la población autóctona (a ello contribuyó el hecho de que las cantidades ofrecidas a los inmigrantes por abandonar el paí­s habí­an salido de los impuestos pagados por todos los residentes del paí­s, pero sus destinatarios, los inmigrantes, fundamentalmente, solo habí­an contribuido a generar beneficios para un puñado de grandes empleadores que les habí­an ocupado en condiciones, muchas veces, precarias).

Lo que vino después fue muy triste, y la historia recordará mal lo que sucedió y culpará a aquellos y aquellas que decidí­an lo que habí­a que hacer por permitir, en su momento, la llegada masiva y no regulada de una población que acabó convirtiéndose en enemiga de la población autóctona. Imaginen lo peor porque eso fue lo que sucedió: durante los diez años que duró el perí­odo de crisis, expulsiones masivas y forzosas, internamientos en reservas, creación de guetos y miserización de esa población inmigrante en un grado superior a la nativa; eso es lo que sucedió.

Tras la crisis, la recuperación se buscó en la mejora de la productividad y se sustentó en la eficiencia, en la óptima utilización de los recursos; de cara a la inmigración ello supuso que ya no volvió a ser necesaria una inmigración masiva, ni en los años siguientes ni en los posteriores.

Eso pasó hace tiempo, mucho tiempo, cuando nos decí­an que aún eran posibles los sueños.

(¿A qué se referí­a el Señor Ministro de Economí­a del reino cuando dijo hace un par de dí­as aquello de que esta crisis es “la más compleja que nunca hemos vivido”?. Si se referí­a a que esta va a ser la crisis más compleja de la historia, se equivocaba: va ser clavadita a la de 1929, con un añadido: entonces habí­a recursos de sobra, ahora va a haber escasez, y mucha; pero si se referí­a a que nadie en sus plenas facultades recuerda una crisis como la que hemos empezado tiene razón: esta será la crisis más compleja (no dijo “dura”: la próxima vez) que nadie haya vivido: quien en 1929 tuviera 21 años de edad, ahora tendrá 100: demasiados para recordar bien, además tendrí­amos que ir a buscar a esa persona a USA: aquí­ aquello afectó poco: demasiado atraso).

(La evolución del PIB se puede medir de muchas maneras, por ejemplo, a través del impacto de la demanda de vuelos: previsiones de Spanair: 2008: -3,0%, 2009: -7,0%, 2010: Continúa la crisis).

(El FMI ha publicado una revisión de sus previsiones. Resulta que la economí­a más beneficiada es USA: la que más entrampada está es la que mejor le van a ir las cosas, precisamente la que tiene las elecciones más decisivas: en Noviembre. Con respecto a Abril, el Mundo mejora, tanto este año como el próximo; la UE mejora este y se queda igual el que viene. España a peor el próximo. Todo muy formal, ¿no?. Esperemos al informe de Otoño: será muy diferente, ya verán. El Lunes hablaremos de esto).

Santiago Niño Becerra. Catedrático de Estructura Económica. Facultad de Economí­a IQS. Universidad Ramon Llull.

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