Ello, gracias a Repsol y la gran banca, en una jornada sin referencias macroeconómicas y marcada por la festividad en EEUU
Los reembolsos continúan siendo la nota dominante en la industria de fondos de inversión. En junio se produjeron fugas del orden de los 5.000 millones de euros, que sumados a los de los meses anteriores dan una retirada total del dinero durante los seis primeros meses del año de casi 30.000 millones de pesetas. Esto da una pérdida de patrimonio de los fondos de inversión del 12%. No obstante, la sangría es mayor si retrocedemos un poco más. De junio a junio, es decir, en los últimos doce meses, los reembolsos de participaciones llegan a los 50.000 millones de euros. Es la peor racha de la historia de estos instrumentos de ahorro, que supera a los pésimos 22 meses sufridos entre 2000 y 20001, periodo en el que se produjeron reembolsos por valor de 40.0000 millones de euros. Es decir, que la cifra será superada con amplitud en esta ocasión, porque expertos e inexpertos, y sobre todo, los que ponen sus euros en las mesas de contratación de los intermediarios financieros, reniegan de los mercados conforme pasan los días al observar que las cosas empeoran lejos de mejorar. En este ajuste duro del mercado de fondos domina, ante todo, el escaso rendimiento que los gestores obtienen del dinero manejado y la competencia de los depósitos bancarios. Incluso son más atractivas y provechosas las sartenes que regalan algunos intermediarios que la rentabilidad que procuran.
Los bancos se han lanzado al vacío. Todos los días replicamos los anuncios sobre emisiones de fondos y, ahora también, de oferta de productos típicos bancarios para captar el ahorro de los inversores. El dinero, como el agua o el petróleo, se ha convertido en una commoditie, un bien escaso. El dinero del interbancario sigue sin aflorar, que es algo así como que la sangre no llega al sistema, porque su corazón se ve incapaz de bombearla. Pero La Carta de hoy no es de un tratado médico, de insuficiencia coronaria, aunque es el asunto de moda en estos momentos. Hoy vuelvo a insistir en el pésimo comportamiento de los fondos de inversión en nuestro país. Las excepciones son cada vez menos. Muchos inversores escriben a nuestra redacción destacando el fenómeno. “Mi fondo ha bajado más que el índice, pero en los años de subida, también ha subido menos. Para este viaje no hacen falta tantas alforjas”, escribe Vivente B. desde Barcelona.
“Hay una fuerte y beneficiosa competencia de los depósitos bancarios. Esto ya no es un coto cerrado para las gestores y gestores de fondos de inversión. La mayor parte de las entidades financieras españolas, principalmente las cajas de ahorro y los bancos medianos, han lanzando agresivas campañas comerciales para captar dinero con el que tratar de apañar un poco sus balances maltrechos. El mal momento de la Bolsa y la flaca gestión de los intermediarios ha hecho lo demás”, dice Vicente B. ha sido uno de los principales enemigos de los fondos en los primeros meses de 2008. La salida de capital de los fondos ha sido inversamente proporcional a las captaciones que han logrado los depósitos durante los últimos meses.
Las sartenes que regalan los bancos, u otros utensilios, son más rentables. Los datos son fríos, pero reveladores. El repunte de la inflación, hasta el 5,1%, ha hecho que muchas gestoras enseñen sus vergí¼enzas, porque durante los últimos doce meses, tan sólo un 5% de estos productos de inversión ha batido el 5,1% de inflación. Son datos de Interactive Data referidos finales de mayo. A cierre de junio, este porcentaje es todavía más reducido debido al 20% que perdió el Ibex en el primer semestre. Entre los fondos que se superaron el IPC no había ninguno monetario de la zona euro, la categoría con la que muchos inversores tratan de cubrir las pérdidas en momentos de inestabilidad de la bolsa. Los mejores entre estos fondos fueron el, DWS Institutional Money Plus, de Deutsche Bank, y el Institutional Cash, de Fidelity, con un avance de un 4,36% en doce meses.
Países emergentes como Brasil, Europa del Este y China y los sectoriales que invierten en materias primas; y productos de renta fija en divisa local también de los países en vías de desarrollo, son los más rentables. La renta variable de los países desarrollados, en especial para aquellos productos que invierten en acciones inmobiliarias y financieras, se llevan la peor parte.
Pero ¡ay! de los peros En el mundo las cosas no pintan mejor. El 60% de los gestores tradicionales de fondos y el 40% de los hedge funds están registrando pérdidas, según datos internacionales de KPMG.
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