En el mercado de divisas, el cambio del euro se desliza a 1,35 dólares
El jueves se reúnen los miembros del Banco Central Europeo con el único punto en la orden del día de bajar los tipos de interés ¿Cuantía? Los más voraces especuladores a corto plazo, borrachos de éxito tras la actuación decidida de la Reserva Federal de Estados Unidos, dicen que la máxima autoridad monetaria europea no debe andarse en esta ocasión con remilgos, porque la ocasión lo merece, y recortar los tipos de interés en 1 punto como mínimo. Hay especuladores que sostienen que tanto Estados Unidos como Europa deben dejar los tipos a la japonesa, es decir, muy cerca de cero ¿Para qué sirve tanto dispendio? Los defensores de la causa, los que antes de la formación de la gran burbuja inmobiliaria y de activos, en general, pidieron barra libre para todos (y lo consiguieron) sostienen que una política monetaria más laxa contribuiría a que el interbancario eche a andar y, con ello, mejoren las condiciones de financiación y las expectativas de los endeudados, en particular, y de los consumidores, en general. Sólo los que han luchado desde siempre contra la inflación y las burbujas consideran que los tipos de interés no deben bajar de manera alocada y proponen otras fórmulas para conjurar la Crisis económica global. La OCDE habla de un recorte de 125 puntos básicos en los tipos de interés por el BCE hasta principios de 2009, niveles del 2%.
Muy poco dudan que los tipos de interés en Europa vayan a bajar el jueves después de escuchar la semana pasada el miembro del Comité de Dirección del Banco Central Europeo (BCE) José Manuel González Páramo cuando dijo que “no se excluye” que en la próxima reunión del organismo “haya una bajada de tipos de interés”. González Páramo subrayó que cualquier decisión en este sentido estará basada en la estrategia del BCE que es analizar “los riesgos para la estabilidad en precios”. “Si éstos se reducen, o estimamos que se han reducido de una manera significativa, entonces se abrirá un cierto margen de actuación”.
Más ideas de González Páramo:
*“Las cosas van muy rápidas, los indicadores macroeconómicos se deterioran con rapidez y las previsiones se revisan a la baja continuamente”
*“No es improbable” que se revise a la baja el escenario de inflación, porque el precio del petróleo está a un tercio del precio en el mes de julio, al tiempo que las perspectivas de crecimiento se han moderado de manera sustancial.
*“En el momento actual, podemos hablar de una situación de crecimiento muy lento, incluso en cifras ligeramente negativas. Todo esto, obviamente tiene que influir en la próxima revisión de las previsiones. Esta vez, el eurosistema, el BCE, nosotros, el consejo de gobierno no suscribimos esas previsiones como tales pero no son para nosotros un ‘input’ fundamental. En función de esto tomaremos nuestras decisiones.
*Otra de las “grandes asignaturas pendientes” es conseguir la estabilización del sistema financiero del mercado interbancario, donde “tiene un papel fundamental el BCE”.
*“Hay que recordar al sector bancario que tiene que estar a la altura de su responsabilidad social que es intermediar y proporcionar crédito”.
*La Crisis “durará mientras no vuelva la confianza, y la confianza tiene que volver a las decisiones de consumo, a las decisiones de inversión, pero también a la industria financiera de manera fundamental”.
¿Voces disonantes? El presidente del Bundesbank y miembro del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE), Axel Weber, ha indicado que uno de los temores es que los tipos de interés bajos podrían crear la siguiente burbuja. Asimismo, ha manifestado que no se deberían bajar demasiado los tipos pero no se debería moverlos cuando sea necesario.
Más. Algunos miembros de la Institución alertan sobre la racionalidad de dejarse margen de maniobra en el futuro (Nowotny) o directamente ser cauto ante el riesgo de correr demasiado (Smaghi). Este último considera que no podemos olvidar el riesgo de inflación a medio plazo. Una vez desaparezcan los temores de deflación con tipos de interés muy bajos que podrían llevar a excesos de gasto.
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