Una subida de más del 5% que da una nueva vuelta de tuerca a los mercados de por sí lastrados por los malos datos en EEUU
Es la pregunta del millón del dólares, de los de antes, no de los dólares devaluados. Se han publicado estudios amplios y minuciosos, con detalles al milímetro, sobre el asunto. Ninguno, sin embargo, ha convencido a los actores en los mercados, porque la realidad se ha mostrado terca como una mula y dejado sin contenidos la mayor parte de los postulados que apoyaban las buenas costumbres en los mercados financieros. El mundo de las Finanzas no da su brazo a torcer y se niega a enseñar sus vergüenzas al mundo. En los inicios de 2000, cuando estalló el escándalo de la contabilidad falsa, los dirigentes de entonces se rasgaron las vestiduras, metieron en la cárcel a quienes no pudieron pagar las multas, que es lo que se lleva en los mercados anglosajones, y se lanzó la proclama de que nunca jamás sucedería algo igual. En efecto, no se produjo un caso igual sino peor. La Crisis Financiera de ahora es la suma de los dispendios anteriores en la que están involucrados todos.
Reguladores, bancos centrales, agencias de calificación...¿Quién regula al Regulador, quién audita al auditor, quién cuestiona a los bancos centrales, quién califica al calificador? Volvemos, así, al inicio de la Carta de hoy. El tiempo, no obstante, nos acompaña, porque hoy esperamos dictámenes concretos sobre el asunto de la Reserva Federal de Estados Unidos.
Así es. Hace dos semanas, la Comisión de Valores (SEC) de Estados Unidos comenzó a investigar posibles fallos informáticos en la agencia de calificaciones Moody’s, según certificó el presidente de la entidad, Christopher Cox. Como sabemos a estas alturas, Moody’s había asignado erróneamente notas triple A a instrumentos complejos de deuda de Europa llamados Obligaciones de Deuda de Proporciones Constantes, o CPDO, por sus siglas en inglés.
“Tenemos amplia jurisdicción para revisar esto”, comentó Cox. “El 11 de junio, la Comisión propondrá formalmente nuevas reglas que afectan a las agencias calificadoras de créditos”, añadió. Moody’s, por su parte, dijo que había calificado 44 tramos de CPDO europeos por un total de unos 4.000 millones de dólares. Hay más, la compañía indicó que había contratado a la firma legal Sullivan & Cromwell para llevar a cabo la investigación y descubrir por qué un error de código en un modelo informático causó que los instrumentos recibieran una calificación cuatro niveles superiores que la que merecían.
Además, la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC por sus siglas en inglés) comenzó a investigar las actividades de otras importantes agencias de calificaciones, por su gestión de la crisis del mercado de alto riesgo y por un informe de fallos informáticos en la agencia Moody’s. Las agencias han sido criticadas por no haber advertido anticipadamente grandes escándalos de deudas corporativas, y también por sus calificaciones de productos complejos que fueron severamente golpeados por una epidemia de morosidades en hipotecas de alto riesgo de Estados Unidos y la consecuencia crisis en el mercado de créditos. Las agencias ya habían estado en el punto de mira entre 2001 y 2002 por no haber detectado los problemas en Enron y WorldCom, las inmensas empresas que fueron a quiebra tras publicar cuentas fraudulentas.
“Enviamos cartas a Moody’s, Standard & Poor’s y Fitch pidiéndoles que nos informen de aspectos de sus metodologías”, comentó hace unos días Erik Sirri, director de la división de intermediaciones y mercados de la SEC. “Les pedimos que nos explicaran sus políticas y procedimientos utilizados para detectar errores en calificaciones de instrumentos de financiación estructurada y que nos avisen de cualquier error que hayan encontrado en sus instrumentos durante los últimos cuatro años, incluyendo las medidas que tomaron para corregir el problema”, añadió.
Los supervisores también han sido criticados por controlar inadecuadamente los sucesos.
Hoy es día 11 de junio. A ver qué dice la Fed
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