En el mercado de divisas, el cambio del euro se desliza a 1,35 dólares
Las negociaciones con el grupo energético ruso Lukoil han centrado el protagonismo de la semana en Sacyr Vallehermoso. La compañía ha reconocido que mantiene conversaciones para vender el 20 por ciento que controla en Repsol y que tantos quebraderos de cabeza han provocado a la compañía en los últimos días. Buena parte de ese porcentaje se encuentra en posiciones de derivados, teniendo que aportar asiduamente garantías conforme el grupo petrolero hispano argentino ha ido perdiendo valor en Bolsa por culpa de la crisis. Desde que al mercado saltaron los primeros rumores sobre la posible llegada de un comprador ruso, Sacyr ha repuntado más de un 10 por ciento, frente a una caída de cerca del 10 por ciento del promedio del mercado español. Ahora parece confirmarse definitivamente el interés de Lukoil que podría cerrar en las próximas horas un acuerdo de compra si logra la financiación requerida. En la operación se incluiría la compra de un 8 por ciento del porcentaje que controla La Caixa en la petrolera -un 5 por ciento que controla junto con Caixa Catalunya en la sociedad Repinves y un 3 por ciento de lo que tiene Critera- y el 2 por ciento que controla la Mutua Madrileña.
De este modo, Lukoil se haría con el 30 por ciento de Repsol, límite máximo impuesto por la ley si no quiere lanzar una oferta de adquisición (OPA) por la totalidad. La operación parece haberse acelerado en las últimas horas después que la CNMV suspendiera de cotización de Criteria y Repsol después de que el holding de La Caixa reconociese conversaciones con la rusa Lukoil para la eventual venta de una participación de la petrolera española condicionada a que Sacyr venda su participación del 20 por ciento.
“La atención está centrada sobre todo en el asunto de Repsol”, explicó un analista. “Hay muchas incógnitas por resolver, la más importante las posibles oposiciones de carácter político, pero se está hablando de una prima muy grande y eso se refleja en cierta medida en los precios”.
Según se ha hablado en el mercado Lukoil habría ofrecido pagar 28 euros por acción tanto a Sacyr como a la Caixa, un precio muy superior a los 14,5 euros a los que se cambiaba la acción a media sesión.
La operación plantea efectos colaterales en el panorama energético español
La ruptura entre La Caixa y Repsol, sin embargo, podría traer además otros efectos colaterales indeseados. Según diversos analistas, en el caso de que la petrolera Lukoil consiga hacerse con una participación de control en Repsol, la petrolera podría replantearse su aportación a Gas (1.600 millones de euros suscribiendo una ampliación de capital) tanto por motivos financieros como políticos.
Si finalmente Lukoil se hiciese con la participación de Sacyr y La Caixa en Repsol, el panorama en la fusión entre Gas y Fenosa, explican los analistas, cambiaría sustancialmente ya que la caja y la petrolera son sus principales valedores. En este nuevo e hipotético escenario, los expertos ven a La Caixa reforzando su apuesta en Gas Natural, donde tiene un 30 por ciento del capital al igual que Repsol, aunque dudan que la caja de ahorros planee hacerse con la totalidad de la compañía.
Pero sólo los condicionamientos políticos, escuece la posibilidad de que Repsol caiga bajo bandera rusa, podría frenar una operación que parece inminente. Tanto es así que en los mercados se ha empezado a especular con la posible nacionalización de la petrolera. Dicen que la SEPI podría ejercer de intermediario, comprando el 20 por ciento de Repsol que tiene Sacyr para quitarle el problema de en medio, para después vender ese porcentaje a alguna compañía más acordes con los intereses nacionales.