La Carta de la Bolsa La Carta de la Bolsa

“Medidas no convencionales”

Santiago Niño Becerra -  Miércoles, 20 de Octubre "Medidas no convencionales": recuerda a algo feo o que habitualmente lo es y que, siempre, suena muy mal por sus reminiscencias: "Métodos no convencionales". .ilustraciónPienso que no es por negar la convencionalidad: en muchas ocasiones eso es un signo de diferencia, sino por lo que en la mente de todos supone utilizar herramientas que se apartan de lo usual ya que, entonces, se está poniendo de manifiesto que la situación es atípica.

Mr. Bernanke dice estar dispuesto a utilizarlas, ¿cuáles?, una: incrementar la oferta monetaria a cambio de comprar papeles; ¿por qué hace eso?, pues porque los tipos de interés, que están próximos al 0% son elevados. Diversas personas me han preguntado cómo es eso posible.

En pura lógica parece un contrasentido que se diga que es elevado un precio que se halla situado en cero: unos tipos situados en cero es como si te diesen dinero de más cuando vas a solicitar un crédito, y como si se tuviese que pagar a una entidad financiera por depositar en ella tu dinero; es como, porque el truco está en la capacidad de endeudamiento de la gente: ¿les recuerda eso algo?.

Aunque los tipos se sitúen en cero, la capacidad de endeudamiento de personas, familias y empresas, en términos medios, está agotada, a eso añádase un desempleo del factor trabajo creciente que aún mina más la capacidad de consumo y de endeudamiento, y, también, el hundimiento del mercado de la vivienda, fundamental en USA hasta hace tres años: a base de rehipotecar incrementos de valor obtener diferenciales que eran aplicados al consumo; todo eso se ha ido al traste, por lo que la tendencia de la economía USA es claramente descendente, y eso Mr. Bernanke, experto en The Great Depression, lo sabe, y sabe que eso no se arregla de hoy para mañana (lo sabe él y todos lo que lo tienen que saber, claro).

¿Qué vía alternativa cabe?, pues fabricar inflación incrementando la oferta monetaria: se inyecta pasta en el sistema (dólares USA: “el material con el que se compran las commodities” y la moneda con la que se pagan la mayoría de las transacciones internacionales), los precios interiores crecen: hay más pasta para comprar lo mismo, por lo que los tipos en cero, en términos reales han bajado; además, al haber más dólares dando vueltas el dólar se deprecia, por lo que USA puede exportar más.

Es un esquema simple pero muy bonito, los problemas radican en que como la capacidad de compra de la población no va a aumentar (bajará: a medida que se degrade la economía y el desempleo crezca) los precios no sólo no subirán sino que es posible que bajen: quienes venden los bajarán a fin de poder vender algo; por otra parte, depreciar el dólar, al margen de que impulsa a las demás economías a hacer lo mismo, llevará a un aumento del precio de las commodities: quienes las tienen subirán los precios a fin de continuar obteniendo la misma cantidad de dólares a cambio de la misma cantidad de commodities, por lo que a quienes fabrican: quienes generan PIB, les saldrá más caro fabricar lo que fabriquen (ya no digamos que la demanda de commodities vaya descendiendo a medida que la crisis se expanda: los precios de las commodities bajarán, pero menos de lo que deberían debido a la depreciación del dólar).

Y más además: USA exportará, OK, ¿a dónde?, para que compren sus exportaciones ¿quiénes?: si todos los países aceptan que sus consumos internos van a la baja debido a la caída en la capacidad de consumo y todos pretenden compensar eso exportando (España, también), ¿se han dado cuenta de que la producción de uno es el consumo de otro y que si la población no tiene renta y/o capacidad de endeudamiento para consumir, tanto da que los bienes y servicios susceptibles de consumir sean “nacionales” o “importados”; y eso dejando a un lado la obvia tendencia al proteccionismo al que el proceso apunta. De nuevo: ¿les recuerda algo?.

Pero es que, además, existe un problema adicional: la salud económica de las entidades financieras, USA y no USA. Las entidades financieras tienen, todas, no-se-sabe-cuantos activos contabilizados a un valor inflado que, de momento, todo el mundo ha aceptado porque no hacerlo abría la puerta al caos, pero el problema no está resuelto: está ahí: latente, en stand-by. Si la FED aumenta la oferta monetaria, las entidades financieras USA tenderán a capturar fondos a fin de tapar sus agujeros, y adquirir activos que les den un rendimiento seguro (de eso en la UE sabemos mucho) por lo que es posible que sean emitidos un porrón de USDs contra casi nada, es decir, que aumente la deuda USA y con ello nada se consiga. Esto, ¿no les recuerda algo?.

Mr. Bernanke y sus chicos, más además de además, dan por hecho que el-resto-del-mundo va a seguir deseando dólares y peleándose por ellos, lo que no está nada claro, nada de nada: a medida que la economía USA se vaya degradando y creciendo el proteccionismo en todas partes, ¿va a seguir despertando el USD el mismo deseo que ahora despierta?; como que no, ¿no?.

¿Y las Bolsas?. Convendrán conmigo que la actual altura de los índices se ha desconectado del estado de las economías: teniendo en cuanta el hoy de la economía española, pienso que el nivel del Ibex debería hallarse entre 6.000 y 6.500 puntos, pero eso es otra historia; las Bolsas han estado dando por hecho (“descontando”) que la pasta iba a seguir manando desde donde fuese a fin de mantener los índices: ya saben: “Si la Bolsa va, todo va”, pero, ¿qué sucederá en las Bolsas cuando éstas se conciencien de que a) la pasta que se está inyectando vale cada vez menos porque cada vez está siendo sostenida por un menor valor de la economía, y b) las semanas vayan pasando y el estado de los activos de las entidades financieras continúe siendo, en el mejor de los casos, el mismo que fue?. Otra vez, ¿a qué les recuerda esto?.

Y en un aparte el desempleo. Lo de elegir, lo de aportar las exportaciones como piedra filosofal que resolverá los problemas económicos tiene una consecuencia: supone admitir, aceptar, asumir, que “la cuestión” del desempleo no es resoluble a corto - medio plazo, máxime teniendo en cuenta que se buscará reducir costes vía incrementos de productividad; eso, abre una puerta a un escenario desconocido y lleva a una pregunta que, quiero suponer, alguien se habrá formulado: ¿cuál es el nivel máximo de desempleo que una economía, que un país, que una región, que una sociedad, es capaz de soportar?. De nuevo, ¿no les trae esto nada a la memoria?.

Lo único que me están sugiriendo todas estar “medidas no convencionales” es que nos estamos aproximando al final. En Verano el crash: la admisión del fracaso de las medidas anteriormente adoptadas; ahora la huída hacia adelante: las medidas no convencionales: la impresión de que ya no se sabe qué hacer y la constatación de que ya ningún milagro es posible (“ya”: ¿alguna vez se ha pensado que lo era?).

Hoover is coming back!.

(Volveremos sobre el tema: ya sé que ahora, algunos, están diciendo otra cosa, pero pienso que no, que no es momento de comprar una vivienda. Pienso que el precio medio del metro cuadrado construido va a bajar más, mucho más, a medida que la Economía vaya entrando en la crisis sistémica: con el dinero en la mano van a conseguirse, pienso, cosas excepcionales. ¿La deducción fiscal?: hagan números: cómo mínimo, sigo pensando, al precio de la vivienda le queda un recorrido del 30% a la baja, de media: si en Irlanda, desde el 2007, el precio de la vivienda ha bajado el 45% y en Rumanía el mismo porcentaje desde el 2008, ¿en qué se basa quienes dicen que aquí ya hemos tocado fondo?. Recuerden lo que decían los Rothschild: “Hay que comprar cuando la sangre corre por las calles”).

(Pienso que es un error el simple hecho de considerar la posibilidad: que el número de hijos contabilice a la hora de calcular el número de años a cotizar para acceder a la pensión: de ponerse en marcha equivaldrá a que, en última instancia, la pensión pasaría a ser función del número de hijos; y pienso que da igual que se introduzcan parámetros compensadores como la renta o el patrimonio que pudiera tener la futura o el futuro pensionista.

De entrada, tener hijos es voluntario; de salida, cada vez va a ser necesario una menor cantidad de factor trabajo; premiar tener hijos y primar su número es continuar favoreciendo un modelo preglobal cuando ya nos hallamos en un mundo posglobal).

Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. Facultad de Economía IQS. Universidad Ramon Llull.

@sninobecerra

Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. IQS School of Management. Universidad Ramon Llull.




[Volver]
Lo más leído hoy en La Carta